Melsolo
Gaillac / Languedoc-Rosellón / Occitania / Francia
Melsolo es el projecto de Mélanie Kröber es una apasionada del vino natural y de la vida en armonía con la naturaleza. Tras haber vivido en Londres, decidió dejar atrás la ciudad para iniciar una nueva etapa dedicada al trabajo artesanal y al contacto con la tierra. Comenzó elaborando quesos, y fue en ese proceso donde descubrió su conexión profunda con la naturaleza y, poco después, su amor por el vino. Su aprendizaje en diversas bodegas la llevó a comprender el valor del respeto, la paciencia y la pureza en la creación de un vino vivo y honesto.
En 2019, Mélanie se estableció en Gaillac, en la zona de Midi-Pyrénées en la región de Languedoc-Roussillon, donde fundó su propio proyecto: una expresión auténtica de su filosofía de vida basada en la sencillez y la coherencia. Convencida del poder curativo de las plantas, cultiva y vinifica sin productos químicos ni aditivos, en un equilibrio constante entre la tierra y el vino. Su propósito es elaborar vinos que reflejen la energía vital del lugar y la nobleza de los procesos naturales.
El dominio abarca 2,5 hectáreas de viñedos ecológicos situados en Vieux, un enclave de suelos arcillo-calcáreos que aportan una estructura mineral y elegante a sus vinos. La biodiversidad del entorno y la vitalidad del suelo son esenciales en su forma de trabajar, dando lugar a uvas llenas de expresión y equilibrio. Cada intervención se realiza de forma manual, con una atención minuciosa a cada cepa.
En la bodega, Mélanie sigue una filosofía de mínima intervención. Las fermentaciones se realizan con levaduras indígenas, sin control artificial de temperatura y con un uso casi nulo de sulfuroso. El objetivo es preservar la identidad de cada parcela y de cada variedad, permitiendo que el vino hable por sí mismo. Los resultados son vinos sinceros, vibrantes y profundamente conectados con la tierra que los vio nacer.
Misión de Melsolo
Su misión es crear vinos que respiren vida, donde la pureza, la autenticidad y el respeto por la naturaleza se convierten en esencia. Cada botella es una invitación a redescubrir la simplicidad, la sensibilidad y la armonía que surgen cuando el vino se elabora con alma y con las manos en la tierra.
Vella Terra es la única feria internacional e independiente donde, en cada edición, participan algunas de las principales distribuidoras locales y varias internacionales. Estas acompañan a las bodegas con las que ya trabajan, descubren nuevos proyectos y establecen nuevas relaciones comerciales.
La feria reúne bodegas con décadas de experiencia, cuyos vinos se sirven en algunos de los mejores restaurantes del mundo, junto a proyectos emergentes comprometidos con una elaboración natural de calidad. Los propios viticultores presentan vinos elaborados con uvas de cultivo propio mediante agricultura ecológica, biodinámica o regenerativa.
A esta singularidad se suman una selección de bodegas completamente independiente y la exigencia de presentar las analíticas de todos los vinos expuestos como parte de nuestro proceso de verificación. Esto nos permite ofrecer mayores garantías de transparencia, autenticidad y rigor tanto a los profesionales como al público asistente.
Con más de 500 vinos naturales de más de 80 bodegas de todo el mundo, Vella Terra bate, edición tras edición, récords de encuentros entre productores y profesionales.
En Vella Terra verificamos mediante analíticas los vinos de todas las bodegas participantes. Nuestros estándares exigen fermentación con levaduras naturales propias, vinos sin filtrar ni clarificar, sin aditivos enológicos y con un máximo de 30 mg/l de sulfitos totales cuando estos hayan sido añadidos.
Como referencia, los vinos convencionales pueden contener hasta 200 mg/l de sulfitos y los vinos con certificación ecológica hasta 150 mg/l, además de permitir otros aditivos y levaduras comerciales.
UNA FERIA SIN FRONTERAS
En 10 años, más de 800 bodegas de 27 países han expuesto en Vella Terra.
Somos una comunidad global que cree en un cambio.