DOMAINE PECH DEL CEL
Cahuzac-sur-Vère / Tarn / Occitania / Francia
Domaine Pech del Cel hunde sus raíces a finales del siglo XIX, cuando la familia combinaba viña y cereal en un paisaje rural de colinas suaves y suelos vivos. Tras generaciones de trabajo —Marcellin, Léo y Claude—, en 2011 Jérôme decidió retomar el dominio tras el nacimiento de su hija Lison, movido por el llamado de la tierra y los recuerdos de infancia vividos en estas mismas parcelas. Ese regreso despertó en él la necesidad de continuar una historia familiar profundamente ligada al viñedo y al ritmo del campo.
El dominio cuenta hoy con 4 hectáreas de viñas, entre ellas una parcela de Syrah de 45 años y varias de Len de l’El y Sauvignon que formaban la base original del proyecto. Desde 2015, variedades locales como Braucol y Duras se han incorporado para enriquecer los tintos. En los últimos años, Jérôme ha ampliado la biodiversidad del viñedo mediante injertos en campo de Mauzac Rose y Duras, una técnica transmitida por su padre. En 2020 el dominio obtuvo la certificación en agricultura ecológica.
La filosofía del proyecto sigue la línea ética de Terres de Gaillac: cultivo orgánico, vendimia manual, levaduras indígenas e intervención mínima. Desde 2012, la viña se trabaja sin químicos, aprovechando herramientas antiguas heredadas de su bisabuelo que siguen funcionando de manera impecable. En bodega, el camino hacia el vino natural se consolidó en 2013, eliminando los clarificados y reduciendo drásticamente los sulfitos para mantener la pureza del terruño y el carácter transparente del Gaillacois.
La identidad del dominio está simbolizada por la “chouette”, el búho que acompaña discretamente las noches de vinificación. Más allá de su vínculo con la observación y la intuición, este animal es también un guiño al pueblo de Cahuzac-sur-Vère, donde “cahu”, en patois, significa precisamente “chouette”. Con este emblema, Jérôme reivindica el arraigo local y la herencia cultural que inspira cada una de sus cuvées.
Misión de Domaine Pech del Cel
Su misión es preservar la autenticidad del Gaillacois elaborando vinos naturales que respeten su patrimonio agrícola y familiar. Mantener la biodiversidad del viñedo, trabajar sin químicos y vinificar con mínima intervención son pilares esenciales. Aspiran a embotellar la expresión más sincera del terruño, honrando las tradiciones transmitidas por generaciones. Cada vino busca conectar paisaje, memoria y sensibilidad campesina con la emoción de quien lo bebe.
Vella Terra es la única feria internacional e independiente donde, en cada edición, participan algunas de las principales distribuidoras locales y varias internacionales. Estas acompañan a las bodegas con las que ya trabajan, descubren nuevos proyectos y establecen nuevas relaciones comerciales.
La feria reúne bodegas con décadas de experiencia, cuyos vinos se sirven en algunos de los mejores restaurantes del mundo, junto a proyectos emergentes comprometidos con una elaboración natural de calidad. Los propios viticultores presentan vinos elaborados con uvas de cultivo propio mediante agricultura ecológica, biodinámica o regenerativa.
A esta singularidad se suman una selección de bodegas completamente independiente y la exigencia de presentar las analíticas de todos los vinos expuestos como parte de nuestro proceso de verificación. Esto nos permite ofrecer mayores garantías de transparencia, autenticidad y rigor tanto a los profesionales como al público asistente.
Con más de 500 vinos naturales de más de 80 bodegas de todo el mundo, Vella Terra bate, edición tras edición, récords de encuentros entre productores y profesionales.
En Vella Terra verificamos mediante analíticas los vinos de todas las bodegas participantes. Nuestros estándares exigen fermentación con levaduras naturales propias, vinos sin filtrar ni clarificar, sin aditivos enológicos y con un máximo de 30 mg/l de sulfitos totales cuando estos hayan sido añadidos.
Como referencia, los vinos convencionales pueden contener hasta 200 mg/l de sulfitos y los vinos con certificación ecológica hasta 150 mg/l, además de permitir otros aditivos y levaduras comerciales.
UNA FERIA SIN FRONTERAS
En 10 años, más de 800 bodegas de 27 países han expuesto en Vella Terra.
Somos una comunidad global que cree en un cambio.