PROYECTO MALAPARTE
Cuéllar / Castilla y León / España
Proyecto Malaparte es una bodega situada en Cuéllar, en la provincia de Segovia, fundada por Mariano de Frutos con el propósito de recuperar el patrimonio vitivinícola de este histórico territorio castellano. El proyecto comenzó en 1996 con la adquisición de 3,5 hectáreas de antiguos viñedos de Tempranillo cultivados por sus antepasados y se consolidó con la comercialización de su primera añada en 2004. Desde entonces, Malaparte se ha convertido en uno de los proyectos que han contribuido a devolver protagonismo a una zona de larga tradición vitícola, apostando por una elaboración artesanal y una identidad propia.
Proyecto Malaparte cultiva actualmente 5,5 hectáreas de viñedo siguiendo los principios de la agricultura ecológica, promoviendo la fertilidad natural del suelo mediante prácticas como el enherbado espontáneo. Las viñas, situadas a unos 900 metros de altitud sobre suelos arenosos y calcáreos, disfrutan de una marcada amplitud térmica entre el día y la noche que favorece una maduración equilibrada de la uva. La bodega trabaja con variedades como Tempranillo, Garnacha, Syrah, Moscatel, Albillo, Verdejo, Jerez y Huerta del Rey, incluyendo cepas viejas de Garnacha de más de setenta años.
En bodega, la elaboración combina tradición e innovación mediante el uso de depósitos de acero inoxidable, ánforas de terracota y barricas de roble francés y americano. La filosofía de trabajo apuesta por elaboraciones artesanales que permitan expresar la personalidad de cada variedad y de cada parcela, dando lugar a vinos con carácter, frescura y una marcada identidad. En 2013 nació además el proyecto Uvas Nómadas, dedicado a interpretar variedades tradicionales procedentes de diferentes zonas de Castilla y León, ampliando la mirada de la bodega sobre el patrimonio vitícola de la región.
Mariano de Frutos continúa desarrollando Proyecto Malaparte con una visión inquieta y experimental, elaborando vinos que combinan respeto por la tradición con una búsqueda constante de nuevas formas de expresión. Entre sus elaboraciones destacan propuestas tan singulares como Ox, un blanco de perfil oxidativo criado en damajuanas de vidrio expuestas al clima castellano, reflejo de una filosofía que entiende el vino como un espacio para la creatividad sin perder el vínculo con el territorio.
Misión de Proyecto Malaparte
La misión de Proyecto Malaparte es recuperar y poner en valor el patrimonio vitivinícola de Castilla y León mediante una agricultura respetuosa y una elaboración artesanal que exprese la identidad de cada viñedo. Su objetivo es preservar las variedades tradicionales, explorar nuevas formas de interpretación del territorio y elaborar vinos honestos, personales y profundamente ligados a la historia y al paisaje de Cuéllar.
Vella Terra es la única feria internacional e independiente donde, en cada edición, participan algunas de las principales distribuidoras locales y varias internacionales. Estas acompañan a las bodegas con las que ya trabajan, descubren nuevos proyectos y establecen nuevas relaciones comerciales.
La feria reúne bodegas con décadas de experiencia, cuyos vinos se sirven en algunos de los mejores restaurantes del mundo, junto a proyectos emergentes comprometidos con una elaboración natural de calidad. Los propios viticultores presentan vinos elaborados con uvas de cultivo propio mediante agricultura ecológica, biodinámica o regenerativa.
A esta singularidad se suman una selección de bodegas completamente independiente y la exigencia de presentar las analíticas de todos los vinos expuestos como parte de nuestro proceso de verificación. Esto nos permite ofrecer mayores garantías de transparencia, autenticidad y rigor tanto a los profesionales como al público asistente.
Con más de 500 vinos naturales de más de 80 bodegas de todo el mundo, Vella Terra bate, edición tras edición, récords de encuentros entre productores y profesionales.
En Vella Terra verificamos mediante analíticas los vinos de todas las bodegas participantes. Nuestros estándares exigen fermentación con levaduras naturales propias, vinos sin filtrar ni clarificar, sin aditivos enológicos y con un máximo de 30 mg/l de sulfitos totales cuando estos hayan sido añadidos.
Como referencia, los vinos convencionales pueden contener hasta 200 mg/l de sulfitos y los vinos con certificación ecológica hasta 150 mg/l, además de permitir otros aditivos y levaduras comerciales.
UNA FERIA SIN FRONTERAS
En 10 años, más de 800 bodegas de 27 países han expuesto en Vella Terra.
Somos una comunidad global que cree en un cambio.