KRISTIAN KEBER
Medana / Brda / Goriška Brda / Slovenia
Kristian Keber es un viticultor que practica una viticultura natural y muy consciente de su entorno, ubicado en el pintoresco pueblo de Medana, en la región de Brda, al noroeste de Eslovenia. Su finca se asienta sobre suelos de opoka-ponka (flysch sedimentario formado en el Eoceno) compuestos por alternancias de marna blanda y arenisca dura, lo que favorece viñedos sin necesidad de riego artificial y con gran expresión del terruño.
El viñedo del que parte Kristian fue plantado hace alrededor de 60 años por su abuelo Roman (aproximadamente 1,7 ha en la parcela Kozlink), y está trabajado con mínima intervención, lo que permite rendimientos bajos, uvas sanas y sanas prácticas agrícolas. Cultiva variedades autóctonas como la Ribolla Gialla, Tocai (Friulano) y Malvasia Istriana, en un entorno que combina la influencia del Adriático con las altitudes de las Alpi Giulie, lo que genera amplios contrastes térmicos ideales para las blancas.
En el viñedo, durante el invierno pacen vacas y ovejas entre los hileras, evitando la siega mecánica agresiva, aportando fertilización natural y facilitando una labor suave del suelo. Entre los filares crecen hierbas espontáneas de hasta 1,7 m, elegidas por la tierra misma, que enriquecen el suelo con microelementos y fijación de nitrógeno sin laboreos invasivos.
En bodega, practica una vinificación de mínima intervención: las uvas completas con raspón fermentan sobre sus pieles (maceración) para extraer mayor aroma, estructura y persistencia; utiliza barricas tradicionales de roble, castaño, fresno o acacia que giran sobre ruedas para oxigenar suavemente sin romper los granos de uva. Esta técnica, inspirada en antiguas prácticas de Georgia, responde al deseo de elaborar vinos naturales, longevos y auténticos.
Misión de Kristian Keber
La misión de Kristian Keber es elaborar vinos naturales que reflejen con integridad la singularidad del terruño de Brda, su geología de opoka-ponka, la biodiversidad del viñedo y la herencia familiar. Su compromiso es con la sostenibilidad, la mínima intervención, el cuidado del suelo y la expresión pura de la uva. Cada botella busca transmitir la armonía entre viña, animal, bosque y hombre, el pulso del paisaje y la libertad de disfrutar un vino que nace del lugar y de un proceso consciente.
Evento imperdible para profesionales de la hosteleria, distribuidores e importadoras interesadas en el sector del vino natural
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*En la feria Vella Terra se verifican los vinos de las bodegas participantes mediante análisis para asegurar que cumplan con nuestros estándares y ofrezcan autenticidad y transparencia en el evento para el visitante consumidor final. Nuestras bodegas elaboran vinos utilizando levaduras naturales propias, sin filtrar ni clarificar, sin aditivos enológicos y con sulfitos naturales generados durante la fermentación. En caso de añadir sulfitos, el máximo permitido es de 30 mg/l, cumpliendo así con los estándares de la feria. Más info aquí.
Nota: Mientras que los vinos convencionales pueden contener un máximo total de «sulfitos» (SO2) de 200 mg/l, aquellos con certificación ecológica están limitados a 150 mg/l según el Reglamento de Ejecución (UE) núm. 203/2012. Además, los vinos ecológicos pueden incluir otros aditivos (hasta 120 permitidos) y el uso de levaduras comerciales.