Press enter to begin your search

VIAJE A SICILIA: CONOCIENDO EN ORIGEN A ALDO VIOLA, ARIANNA OCCHIPINTIY CANTINA MARILINA.

VELLA·TERRA / Vino  / VIAJE A SICILIA: CONOCIENDO EN ORIGEN A ALDO VIOLA, ARIANNA OCCHIPINTIY CANTINA MARILINA.
photo_2016-11-16_12-13-25

VIAJE A SICILIA: CONOCIENDO EN ORIGEN A ALDO VIOLA, ARIANNA OCCHIPINTIY CANTINA MARILINA.

Sicilia históricamente ha sido una gran productora europea de vino: con unas 200.000 hectáreas de viñedo, es una de las regiones vinícolas más importantes de Italia. Su paisaje mediterráneo es escenario perfecto donde conviven vides y olivos: su relieve montañosos y con muchas colinas, los suelos pobres, la escasa pluviometría y los largos y cálidos veranos son la marca de la casa de unos vinos de sello netamente mediterráneo.
Sicilia y su industria vinícola se apoyaba fundamentalmente en la cantidad, pero a partir de 1980 se da una “revolución vinícola” auspiciada por el nacimiento de jóvenes productores muy comprometidos con la calidad más que con la cantidad y que, además no trabajaban necesariamente bajo los parámetros de las denominaciones de origen. Bajo este denominador común nacen los principales artesanos de vino natural que, años más tarde serían reconocidos mundialmente por la calidad de sus caldos.

La gran estrella siciliana para vinos tintos comunes es la nero d’Avola, que puede encontrarse vinificada como monovarietal o en compañía de variedades foráneas. Como ocurre con la mayoría de regiones italianas, el patrimonio de uvas autóctonas es especialmente rico, destacan: nerello mascalese, nerello capuccio, frappato, fiano, aglianico. Por lo que se refiere a las uvas blancas destacan: catarratto, inzolia, grillo, moscato di Panteleria, malvasia. La globalización en el mundo de la agricultura trajo (para quedarse) variedades foráneas como cabernet sauvignon, merlot, syrah, o chardonnay.
Empezamos nuestro viaje a Sicilia desde el noroeste, cerca de Alcamo, aquí se encuentra Aldo Viola. El dominio orgánico de Aldo Viola se compone de 16 hectáreas cerca de la ciudad de Alcamo, en la costa noroeste de Sicilia, hoy comandado por Aldo, hijo de Don Ancilino. Un riguroso proceso de selección asegura que sólo se usen uvas de la más alta calidad para la etiqueta de Aldo Viola.
El vino de Aldo Viola es vproducto de verdadera pasión y de saber transmitido durante cuatro generaciones. Aldo, hijo de Don Ancilino, se crió entre vides y conoce la elaboración del vino de primerísima mano. Su objetivo es fusionar la ciencia con la tradición para salvaguardar su tierra que es ideal para la viticultura.

Excelencia, Naturaleza y Tradición son los tres ejes de desarrollo perseguidos por la Familia Viola. La pequeña escala de su producción (10000 botellas por año) le permite a Aldo el lujo de hacerse cargo de todo el proceso: desde la siembra de las viñas hasta el etiquetado de las botellas.
El enfoque naturalista, tanto en la bodega como en el viñedo, es extremo por la restauración de la fertilidad del suelo. Las técnicas de cultivo en biológico mano a mano con los conceptos de biodinámica tienden a potenciar la gestión dirigida a la creación de vinos que tienen una fuerte identidad territorial.
Con una filosofía de trabajo en armonía con las fuerzas de la naturaleza, Aldo Viola está creando vinos naturales finos de carácter elegante que mejoran con el tiempo. Los vinos de Aldo Viola no se filtran para conservar mejor sus cualidades naturales.
La familia Viola siempre ha sido reconocida por sus grandes blancos de variedad cataratto y grillo. Aldo apuesta personalmente por la variedad Shiraz del Rodano, vive en su casa en el medio de sus viñas en estrecho contacto con ellas, hombre muy sensible y meticuloso vuelca toda su sabiduría en sus vinos. Un placer y un lujo visitar en origen como trabaja uno de los mejores productores de vino natural del mundo.

Proseguimos nuestro viaje bajando hasta el sureste, hacía Noto, allí nos encontramos con los vinos de Cantina Marilina, empresa vinícola orgánica en el sureste de Sicilia, Fundada en 2001, excelentemente dirigida por las mujeres de la familia Paternó: las dos hermanas Marilina y Federica, cuya filosofía se basa en un absoluto respeto por la tierra. El clima mediterráneo con una ubicación geográfica afortunada y suelos calcáreos son factores que mejoran la calidad de las uvas, junto con una reinterpretación orientada a la filosofía de los métodos tradicionales de producción: viñedos históricos, tanques de concreto, marchitez al sol.
Cantina Marilina se encuentra en los alrededores de Noto, una ciudad que, incluida en la lista de patrimonio mundial de la UNESCO, es centro de la historia y la cultura sicilianas Inmerso entre las joyas naturales del sureste de Sicilia, el oasis faunístico de Vendicari, Marzamemi, Portopalo di Capo Passero e Isola delle Correnti, la zona cae bajo dos denominaciones de origen: DOC Noto y DOC Eloro. Esto permite la producción de vinos absolutamente únicos que cuentan con características fuertes de la zona.
Impresiona como toda la finca trasmite equidad y equilibrio perfecto entre ser humano y animal. Asesorada por su padre enólogo, Marilina es pionera en el mundo de los vinos vegano, es decir ningún producto animal se utiliza en la vinificación: desde el principio al final, el comisionado de su padre en este proceso destaca por su trasparencia y honestidad, y reconoce una evolución constante hacía un producto cada vez más natural y por tanto con altísimas cotas de calidad que rozan la excelencia.

Cada vez más al sur llegamos a la finca de la familia Occhipinti. Todo comenzó hace doce años en la zona de “Fossa di Lupo”. Un lugar donde la tierra, caída la tarde, se vuelve rojiza y es cepillada por los vientos Ibleian y se inclina en un lado de un camino: el camino del condado 68. Hace tres mil años conectó a Gela con Kamarina, viajó -como aún lo hace- a través de las colinas Cerasuolo di Vittoria y desde Caltagirone continuó hasta Catania y Lentini. Allí, apretado entre el cielo y la tierra, ese camino también marcó el destino de Arianna Occhipinti. La empresa se convirtió en Bombolieri, Pettineo y Bastonaca. Los viñedos aquí se agrandan y se inclinan sobre la base de piedra caliza de la zona, los viñedos tienen más de veinte años o más, y la corte en la que se elevan las bodegas es capaz de atrapar a todos por su belleza natural. Dice Arianna “en ningún otro lugar puedo sentirme caminando por un camino coherente. Nunca como en Bombolieri puedo sentir que estoy llevando conmigo pasado y futuro al mismo tiempo. Era la ruta del vino más antigua jamás documentada. Ese camino fue utilizado por generaciones de agricultores para traer su propio vino a la costa”.
Arianna ha sabido aceptar la diversidad de suelos, la pendiente del suelo, la altitud y la originalidad de un viñedo. Aceptar el respeto hacía la tierra: respetar la tierra y su equilibrio. Respetar la viña con gestos hábiles de una agricultura sensible. Respetar la fermentación mediante el uso de levaduras locales. Respetar el vino como si fuera una persona. Una persona que lleva consigo, un mundo, una historia, una atmósfera. El vino de Arianna Occhipinti no es sólo un vino orgánico: es un vino natural, como lo es ella. Viene de su sensibilidad hacia las cosas verdaderas y de sus gestos. Un vino que, en sus armonías y asperezas, habla de la tierra de donde viene. Por eso cree que el vino natural, además de ser un buen vino, es también un vino humano.

Queremos agradecer a Pier Paolo de Dos Tierras, a Anna di Vino di Anna y Frank Cornellissen por su disponibilidad y gentileza, aunque no pudimos visitarlos por razones de tiempo y por el momento tan delicado para los artesanos como lo es la vendimia. Queda pendiente una segunda visita a Sicilia para conocer su trabajo, su entorno y su vida que disfrutamos copa a copa, sorbo a sorbo. Gracias a todos estos artesanos (y a otros) Sicilia en un epicentro en el mundo vinícola italiano.

Sin comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.